miércoles, 30 de noviembre de 2016

EL DANZANTE Y SU TRADICIÓN.



El danzante de Pujilí, conocido como las octavas de corpus christi, sin duda una de las mayores expresiones de nuestro folclor  y  nuestra cultura ancestral, esta tradición se remonta desde la época incásica  cuando Huayna Cápac  y Atahualpa iniciaron los bailes  de CAPAC-SITUA, este es el baile de los militares que los incas sabían representar, desde esas épocas los pueblos de Pujilí la siguieron practicando.

Así nace el danzante, que no es otra cosa que un símbolo del paganismo y la religiosidad producto de la fusión de costumbres aborígenes, luego de dar una misa católica “cuerpo de cristo” el prioste sale a las calles a bailar al son de la música con el tambor y el bombo instrumentos musicales propios en nuestras comunidades indígenas.

El danzante lleva un traje muy especial, un cabezal  donde está adornado con animales, el sol, entre otras cosas, esto simboliza la gratitud al dios de la producción, en el alrededor del cabezal está adornado con plumas  de aves tropicales, así como la pluma del pavo real, sobre la espalda lleva adornado con cintas largas colores que representa a nuestros pueblos indígenas.

En el desfile del danzante es acompañado por diversas comparsas, como nacionales e internacionales.
La tradición es importante no solo porque transmite en el tiempo, sino un conocimiento cultural y patrimonial que nos hace únicos que cada vez es más importante para la historia de nuestro pueblo y una memoria que nos permite ubicarnos en el tiempo como seres históricos, sino también que nos permite como ciudadanos  identificarnos con  nuestra propia cultura.