miércoles, 7 de diciembre de 2016

Isinche un lugar llego de historias y milagros.


En el  barrio de Isinche grande en el cual se encuentra la hacienda del mismo nombre que está ubicado a cinco kilómetros al suroeste del cantón Pujilí  en la provincia de Cotopaxi. Cuenta la leyenda que en cierta época los pobladores de la zona no tenían abastos y debían viajar  a  sitios poblados para abastecerse.
Pero un día un comerciante regresaba a su hogar y llevaba algunas cargas sobre el lomo de una mula, pero hubo un momento donde el cuadrúpedo se resistió a seguir en su camino y reclinó el costal frente a la puerta de la capilla de Isinche. De pronto el comerciante se percató que del costal había caído una  imagen del niño Jesús, entre tanto la mula desapareció.
También cuenta la historia que el dueño de la hacienda es el que construyó la capilla y fue el primer prioste de una fiesta que se lleva a cabo hasta ahora con la duración de un mes y veintiocho días y en la que participan priostes de distintas comunidades.
Para ser prioste  voluntario del niño de Isinche tiene que realizar cursos de fe con el cura un año, esta fiesta  se lo realiza en el mes  de Diciembre y Enero, esta fiesta está compuesta por  cinco días: la  rodeada, la sacada, la misa, las tareas y agradecimiento.
Faltando ocho meses antes de iniciar la fiesta, el prioste va de casa en casa, pidiendo “jochas”. Si el dueño de casa acepta dicha petición, se convierte en “Yura”. La persona elegida como Yura no podrá negarse a cumplir con el cargo ya que es de mal y puede ser castigado por el mismo niño. Hay un Yura para cada grupo de disfrazados como es:  el Rey ángel, el Rey embajador, el Rey mozo, los negros de camisa, los “negros blancos”(negros de mamá negra), los saumeriantes, las cantoras, el síndico, el huasicama, el mayordomo, los caporales, las chinas, los yumbos, los payasos y monos, las bandas y los yuras, todos estos componen la fiesta para dar agradecimiento al niño de Isinche.
La fe que tienen los devotos al “Niño de Isinche” es grande  tiene el prestigio de hacer milagros y otros aseguran que crece. Según los habitantes del lugar hace 80 años el niño crecía, esto  era notorio cuando se cambiaba su atuendo.

Existen testimonios de distintas personas, por sus milagros e historias vividas que han tenido, con mucha fe por niño de Isinche  dejan muestra de su agradecimiento con placas recordatorias y fotografías, son miles de ellas que están pasmadas en la pared en el cuarto donde permanece el niño. 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

EL DANZANTE Y SU TRADICIÓN.



El danzante de Pujilí, conocido como las octavas de corpus christi, sin duda una de las mayores expresiones de nuestro folclor  y  nuestra cultura ancestral, esta tradición se remonta desde la época incásica  cuando Huayna Cápac  y Atahualpa iniciaron los bailes  de CAPAC-SITUA, este es el baile de los militares que los incas sabían representar, desde esas épocas los pueblos de Pujilí la siguieron practicando.

Así nace el danzante, que no es otra cosa que un símbolo del paganismo y la religiosidad producto de la fusión de costumbres aborígenes, luego de dar una misa católica “cuerpo de cristo” el prioste sale a las calles a bailar al son de la música con el tambor y el bombo instrumentos musicales propios en nuestras comunidades indígenas.

El danzante lleva un traje muy especial, un cabezal  donde está adornado con animales, el sol, entre otras cosas, esto simboliza la gratitud al dios de la producción, en el alrededor del cabezal está adornado con plumas  de aves tropicales, así como la pluma del pavo real, sobre la espalda lleva adornado con cintas largas colores que representa a nuestros pueblos indígenas.

En el desfile del danzante es acompañado por diversas comparsas, como nacionales e internacionales.
La tradición es importante no solo porque transmite en el tiempo, sino un conocimiento cultural y patrimonial que nos hace únicos que cada vez es más importante para la historia de nuestro pueblo y una memoria que nos permite ubicarnos en el tiempo como seres históricos, sino también que nos permite como ciudadanos  identificarnos con  nuestra propia cultura.